Vaivén
Raúl, 51, Humanes de Madrid
No debemos temer al cambio, si acaso a permitir que el ayer nos encorsete; que el pasado por siempre nos defina; que los lastres y complejos impidan la vida vivida; y que acaben por convertir a ésta en tan solo una foto fija. Que cuando el cambio es a peor, solo queda aceptarlo para así poder superarlo. Que hasta lo malo escode algo bueno cuando logramos salir del letargo. Y cuando el cambio es a mejor, no te aferres a ese estado, que todo cambia y todo muda, y que nada siempre perdura.