El hilo del tiempo
Salva, 74, A Coruña
A medida que los años han ido tejiendo mi historia he podido contemplar cómo el mundo cambia sin descanso. Hemos pasado de las cartas y los teléfonos de rueda a los móviles, internet y las video llamadas. Y yo, casi sin darme cuenta, me fui adaptando a cada novedad mientras la vida seguía su curso. También cambiaron las personas, las costumbres y los lugares. Algunos amigos se fueron, llegaron nuevas experiencias y aprendí a mirarlo todo con más serenidad, observando cómo el tiempo, silencioso e incansable, va transformando cuanto encuentra a su paso.