CAST / GAL

VIOLETAS
María del Carmen, 72, Torrejón de la Calzada C.P. 28991

Las violetas ya no eran solo violetas. Con los años, florecieron blancas, rosas y moradas, como si el río también quisiera recordar. María comprendió entonces que los cambios nunca empiezan en las flores. Empiezan cuando una mano deja de buscar la de su madre para ofrecer la suya a una hija. Al regresar a casa, la abuela llenó el viejo violetero mientras las tres sonreían en silencio. Solo entonces María entendió que el tiempo cambia los colores de la primavera, pero el amor siempre encuentra la manera de florecer en la misma familia.
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