La Nana de Yerma
Juan Antonio, 69, Ribadeo
Es Adela vanidad al espejo y vivir de ardiente pasión.
De Angustia, la pregunta. El espejo responde: en tu piel, guarismos del tiempo.
Puerta y postigos cerrados, tres mujeres guardan silencio; son secretos al calor de la pana.
En la era, cantos de trilla y ondular en falda; en noches de jazmín, son los besos de la Librada senderos de pasión ensoñada.
En Churriana, los besos de Antonio la novia ha traicionado, en brazos de quien cabalga sobre desbocado celo de otoño.
En Alpujarra, una flor de orquídea se seca; a pie de cuna vacía, Yerma canta su Nana.
De Angustia, la pregunta. El espejo responde: en tu piel, guarismos del tiempo.
Puerta y postigos cerrados, tres mujeres guardan silencio; son secretos al calor de la pana.
En la era, cantos de trilla y ondular en falda; en noches de jazmín, son los besos de la Librada senderos de pasión ensoñada.
En Churriana, los besos de Antonio la novia ha traicionado, en brazos de quien cabalga sobre desbocado celo de otoño.
En Alpujarra, una flor de orquídea se seca; a pie de cuna vacía, Yerma canta su Nana.