CAST / GAL

Para poder ser
Mario Lamas, 43, Cunit

Cuando del destino me hablan, tenso me pongo. No sé si al lugar donde he de ir se refieren o al horizonte supuestamente ineludible me tengo que atener. Certero suele ser el primero si mapas o GPS tienes; incierto e insondable, teñido de vulnerabilidad y desamparo, suele ser el segundo. También es este último atisbo de posibilidad ante la duda, creencia, fe en lo inescrutable y, bueno, acomodo para seguir fluyendo sin preocupaciones pues dicen que ya está escrito. ¿Y si el destino no fuese un cúmulo de causas establecidas de las que no podemos escapar? Tal vez, entonces, seríamos.
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