Todo muere
MELANY, 31, Valladolid
El agua cae de la montaña y se ofrece a los pájaros y vacas que por ella vuelan y pastan.
La montaña protege del sol su verde bosque y lo alimenta de vientos frescos y lloviznas suaves.
El viento da oxígeno a los árboles y plantas para que crezcan robustos y variopintos.
El hombre escala la montaña, penetra en el bosque y prende una mecha en busca de calor.
Y ya no hay plantas, ni bosque, ni montaña, ni vacas, ni pájaros, ni agua, todo ha muerto, pues cuál es el destino del hombre sino la muerte.
La montaña protege del sol su verde bosque y lo alimenta de vientos frescos y lloviznas suaves.
El viento da oxígeno a los árboles y plantas para que crezcan robustos y variopintos.
El hombre escala la montaña, penetra en el bosque y prende una mecha en busca de calor.
Y ya no hay plantas, ni bosque, ni montaña, ni vacas, ni pájaros, ni agua, todo ha muerto, pues cuál es el destino del hombre sino la muerte.