SEPTIEMBRE
Charles Pedalier, 46, Salamanca
Septiembre llegó con su maleta llena de promesas: madrugar, leer más, perder peso, empezar de nuevo… Durante unos días creí que las vacaciones me habían impulsado para iniciar el cambio. Compré una agenda, tracé planes y me hablé con una convicción desconocida.
Pero las viejas fronteras regresaron. No hicieron ruido; simplemente seguían allí.
Entonces entendí que hay raíces que no se arrancan. Nacemos con ciertas curvas en el alma y, por mucho que lo intentemos, algunas nunca cambian.
Lo inquietante es que esta revelación también me visita cada septiembre. Y ella tampoco cambia.
Pero las viejas fronteras regresaron. No hicieron ruido; simplemente seguían allí.
Entonces entendí que hay raíces que no se arrancan. Nacemos con ciertas curvas en el alma y, por mucho que lo intentemos, algunas nunca cambian.
Lo inquietante es que esta revelación también me visita cada septiembre. Y ella tampoco cambia.