Cuando mi suerte sea tuya
Cayetana Moreno, 16, Sevilla
Cada día despierto con más incertidumbre hacia ti. Sin saber qué carta me darás en el juego. Apenas sé qué males le pondrás a alguien que quiero. Sigo sin saber si ese mal se llevará a alguien que amo, o si quedará atrapado en tu sombra, como un eco que persiste. Aun así, me levanto con el corazón temblando, tratando de adivinar tus movimientos, preguntándome si algún día te entenderé. Querido y odiado destino, en tu juego habrá un instante en el que mi suerte sea tuya, y yo te la entregaría plenamente, sabiendo que me destruirás al tenerla.