CAST / GAL

Comercio de Sentimientos
Julio Velasco Baena, 70, Córdoba

Me detuve ante una extraña tienda que anunciaba “Se venden sentimientos”. Entré y vi una lista de productos muy curiosa: amor, felicidad, tristeza…
Cogí una caja en la que leí “cinco minutos de esperanza”, en otra “dos horas de compasión” y así montones de embalajes.
Tras el mostrador, bajo una luz amarillenta, una anciana de pelo blanco, repleta de arrugas, parecía dormitar. Me acerqué y con un golpe de tos la saqué del letargo. Me preguntó qué deseaba y le pedí “un minuto de paz en el mundo”.
La respuesta fue contundente: “lo siento, caballero, ese producto no existe”.
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