CAST / GAL

Siete días para volver
Cintia, 15, Vigo

El lunes despertó sin aire, martes de cristal, miércoles convertida nieve, jueves empezó a brotar en su oscuridad. Viernes emergió una flor pero la falta de luz aún nublaba su visión, sábado empezó a salir poco a poco el sol. El domingo lo vio claro, por fin entraba el sol en su lúgubre habitación, después de tanto tiempo hundida en su dolorosa depresión.
Caminó por fin por los pasillos del hospital, ya no tenía de la mano a su horrible enfermedad sino a quien la quiere y la ama de verdad. De sus labios escaparon tres palabras: te amo, mamá.
Compartir: