La nueva habitación
Fátima, 25, Zizur Mayor
La cenefa rosa había desaparecido, así como su viejo y querido oso de peluche y las sábanas de flores. Cristina suspiró y se sentó frente a su ordenador nuevo. Lloró un poco hasta que entró su madre y le preguntó si le gustaba la habitación. "Me encanta".