CAST / GAL

Habitación 412
IVM, 61, A Coruña

- No creo en el destino. Esperar sentada a que suceda lo que las estrellas escribieron cuando nací, no va conmigo- dijo Merche a sus hijos, antes de coger la maleta y decirles adiós desde el coche.
Pasada media hora, llegó al hotel donde estaba reservada la 412, la misma de siempre. Entró, y allí estaba Antonio, de pie, mirando la plaza desde el balcón. Se giró y la saludó asombrado. Algo en ella le resultaba familiar pero no era la mujer que ansiaba ver.
- Soy tu hija y hoy por fin vas a conocerme.
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