Llévame contigo
Cabo Loco, 60, Avilés
Era un siete de febrero del dos mil veinte y cinco.
Eduardo no pasaba por su mejor momento, acababa de enterrar a su pareja. María Baroja Galdós.
Entre sollozos recordaba cuando hablaban de que tarde o temprano uno de ellos se iría y como habían acordado entre risas que el que se fuera primero reclamaría al otro para volver a estar juntos...
No pasó mucho tiempo y Eduardo no le quedó mas remedio que comprar otro coche, le llamó la atención la matricula 7225MBG, sorprendido, recoge el coche y una perdida de control del camión que enfrente venía, lo mata.
Eduardo no pasaba por su mejor momento, acababa de enterrar a su pareja. María Baroja Galdós.
Entre sollozos recordaba cuando hablaban de que tarde o temprano uno de ellos se iría y como habían acordado entre risas que el que se fuera primero reclamaría al otro para volver a estar juntos...
No pasó mucho tiempo y Eduardo no le quedó mas remedio que comprar otro coche, le llamó la atención la matricula 7225MBG, sorprendido, recoge el coche y una perdida de control del camión que enfrente venía, lo mata.