El hombre
Rose Mary, 49, León
Ya han pasado varios días, seguimos respirando humo y sin apenas ver el sol. Las jornadas son largas y el cansancio se apodera de nosotros. Y la noche aún es peor, iluminada por los fuegos quedamos expuestos al peligro. Pero seguimos luchando, por una vida mejor, por un futuro que ofrecer a nuestros descendientes. No es tan difícil saber a qué me refiero... Una guerra, los incendios en nuestras montañas... Pero siempre está la mano del hombre: unas manos haciendo daño y otras que intentaran arreglarlo. Siempre el hombre.