CAST / GAL

Todo cambia, para que todo siga igual.
Ricardo, 52, Valladolid

Nada puede actuar contra su propia esencia. A un ser de costumbres, digan lo que digan, el cambio lo altera, lo daña. El aprendiz preguntó al maestro, la causa de tanto cambio, sabiendo que somos seres de cauces estables. El maestro, o presunto maestro, contestó con algo de rubor, la razón verdadera: los hacemos cambiar, para que nosotros sigamos siempre igual. Desde el inicio lo hemos hecho, pero ahora más veloz, cada vez más rápido. Así, más y más, hasta estrellarnos.
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