CAST / GAL

El sí de la alegría y el miedo
Rosario, 66, ALCALA DE HENARES

Ninguna prueba pudo contravenir su instinto. Todo empezó con un test de farmacia. La raya rosa no aparece. Entonces recuerda quién puede ayudarla.
Su compañera de parrandeo la escucha, el rostro expresa contrariedad.
—Carla, no puedo “colar” una muestra en el laboratorio. Existe un férreo control.
—“Doña remilgos”, tan solo es presentar mi sangre como tuya.
Clara, toma su mano y le regala una mirada zalamera. El efecto no se hace esperar. Veinticuatro horas y, el único resultado posible llega a sus manos. Sonríe y tirita al pensar en su padre.
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