EL FUEGO
CHIQUI, 62, Ponferrada
Este año no habrá fiesta, bailaremos alrededor de las llamas, como brujas haciendo conjuros, porque el fuego ha quemado mi casa. El humo sobrepasó la colina, sentí su lengua ardiente escupirme en mi propia cara.
¡La pena me recorre, como loba sin camada! Nada me queda, solo la rabia.
Castaños retorcidos y el lagar de mi abuela derretido como si nada.
Una semilla bajo las cenizas se quedó dormida, brotará de nuevo mañana, cuando el sol la acaricie y la lluvia le empape el alma. A lo lejos la torre de la iglesia, tañen a vida, las campanas.
¡La pena me recorre, como loba sin camada! Nada me queda, solo la rabia.
Castaños retorcidos y el lagar de mi abuela derretido como si nada.
Una semilla bajo las cenizas se quedó dormida, brotará de nuevo mañana, cuando el sol la acaricie y la lluvia le empape el alma. A lo lejos la torre de la iglesia, tañen a vida, las campanas.