Donde el destino me encuentre
Camila, 29, Sada
Creí tener mi vida resuelta: un trabajo, un hogar, una rutina. Todo parecía firme, como si ese destino me perteneciera. Y convencida de que este me seguiría donde sea que vaya, terminé en una ciudad ajena, cargando la nostalgia de sentirme alguien que nunca fui.
Pero entonces lo entendí. El destino nunca fue un camino escrito, sino un eco que responde a nuestros pasos. Es un hilo que reescribe tu historia con cada decisión, abriendo caminos que antes no existían. Y en ese desorden hallé sentido: el destino soy yo, hecha de cada instante que me atreví a vivir.
Pero entonces lo entendí. El destino nunca fue un camino escrito, sino un eco que responde a nuestros pasos. Es un hilo que reescribe tu historia con cada decisión, abriendo caminos que antes no existían. Y en ese desorden hallé sentido: el destino soy yo, hecha de cada instante que me atreví a vivir.