Mi cambio
Miryammz, 38, Salamanca
No estaba rota, estaba cansada de ser fuerte todo el tiempo, de no tener permiso para caer, de no poder decir: "ya no puedo más" sin sentir culpa.
Estaba agotada de cuidar, de aguantar, de estar disponible incluso cuando por dentro me estaba vaciando. El cuerpo empezó a hablar con cansancio, la mente con ansiedad y el alma con tristeza.
Ahí entendí que tenía que cambiar, decidí salvarme, comprender que nadie debería romperse por intentar sostenerlo todo en silencio.
Estaba agotada de cuidar, de aguantar, de estar disponible incluso cuando por dentro me estaba vaciando. El cuerpo empezó a hablar con cansancio, la mente con ansiedad y el alma con tristeza.
Ahí entendí que tenía que cambiar, decidí salvarme, comprender que nadie debería romperse por intentar sostenerlo todo en silencio.