Destino
Marco Xacobe, 52, Bembrive- Vigo Pontevedra
Amanecía entre los rezos de los reos más ateos.
La aurora avanzaba sigilosamente abrazando a la fría muerte.
Un juicio sin juez. Una sentencia tantas veces repetida.
Pena de muerte. Fusilado al alba.Silencio en la sala.
Una juventud idealizada,improvisada y truncada. Un asesinato prematuro.
Una vejez añorada, ilusoria e inalcanzable. Un futuro inexistente.
Silencio en la celda, miradas perdidas diluidas entre sollozos.
Ajetreo en el patio, preparativo de la tétrica ceremonia.
Cuatro soldados profanan la celda, presidiendo la comitiva fúnebre.
Una incomprensible guerra no elegida. Sin ideales ni protestas.
Última mirada, un fusil. Última reflexión.
Es mi caprichoso DESTINO.
La aurora avanzaba sigilosamente abrazando a la fría muerte.
Un juicio sin juez. Una sentencia tantas veces repetida.
Pena de muerte. Fusilado al alba.Silencio en la sala.
Una juventud idealizada,improvisada y truncada. Un asesinato prematuro.
Una vejez añorada, ilusoria e inalcanzable. Un futuro inexistente.
Silencio en la celda, miradas perdidas diluidas entre sollozos.
Ajetreo en el patio, preparativo de la tétrica ceremonia.
Cuatro soldados profanan la celda, presidiendo la comitiva fúnebre.
Una incomprensible guerra no elegida. Sin ideales ni protestas.
Última mirada, un fusil. Última reflexión.
Es mi caprichoso DESTINO.