CAST / GAL

La primera cucharada
Mencía Yano, 64, Petín. Valdeorras.

La primera cucharada fue una puerta entreabierta. Un sabor desconocido despertó jardines dormidos en mi memoria y encendió pequeñas constelaciones sobre la lengua. Cada aroma parecía contarme una historia antigua, tejida con mares lejanos, tierras fértiles y manos pacientes. La sorpresa avanzó despacio, como un río de luz recorriendo el cuerpo. Entonces comprendí que descubrir una comida nueva no era solo alimentarse, sino viajar sin mapas. En aquel instante, el mundo se volvió más amplio y generoso. Quedó una alegría serena, semejante al hallazgo de una flor secreta que florecía únicamente para mí, esa tarde.
Compartir: