CAST / GAL

Del pudor a la piedad
Sofía, 29, Valladolid

A los trece escondía las compresas bajo la caja de cereales. A los veinte, los preservativos entre los yogures. Después llegaron los potitos, los pañales y el tinte para las canas. A los ochenta volvió al pasillo. Tomó un paquete para pérdidas de orina y lo sostuvo contra el pecho. Aún llevaba el collar que su madre le regaló el día de su primera menstruación.

La cajera vio que le temblaban las manos. Rodeó la caja, guardó el paquete y le ofreció el brazo hasta el carro. Al principio había querido pasar inadvertida. Al final, agradeció que alguien la viera.
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