CAST / GAL

83.
Cuentos Del Desajuste, 33, Granada

Y mis manos en tus manos, atadas entre ellas, dibujando hilos palpables que tocan unas y le recuerdan a las otras que son parte de un todo infinito que está destinado a permanecer en vida y a la vez en un recuerdo inborrable de unidad perpetua.

Cuando unas se cansan, las otras sostienen.

Siempre puedes ayudarte de esos hilos, hilos hechos de vivencias, hilos fuertes, como el amor que nos mece.

Atadas sin cadenas, unidad con libertad.

Somos, estamos. Nos acompañamos.

Fin.
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