La Casita.
Victoria, 62, Valladolid
Heredé una casita en Vigo. Era preciosa, pero estaba muy viejita y necesitaba arreglos. Con paciencia y poco a poco fuimos renovando tuberías, ventanas, la cocina y todo lo que hace de una casa un hogar confortable. Quedó preciosa, una casa moderna por dentro y gallega ancestral por fuera. Nos mudamos enseguida. No solo cambió la casa por dentro, también cambiaron nuestras vidas. Ahora vivimos en el Paraíso.