¡SORPRESA!
ALMAJR, 65, 47013 Valladolid
Salí del autobús, llovía a cantaros y no se me ocurrió otra cosa que esperar en un bar cercano para no mojarme más.
Estaba lleno de gente, me acerqué a la barra y el camarero, muy solícito, me dijo que, si además de la caña, hacía una primitiva, lo que acepté. Al darme el cambio y el resguardo, me dijo "valorar lo que se tiene, a veces ganar es perder". Gracias, respondí sin entender.
A la mañana siguiente la calle estaba alborotada, había un acertante en el barrio y un SMS entraba en mi móvil: "¡Accidente! Ha fallecido tu esposa".
Estaba lleno de gente, me acerqué a la barra y el camarero, muy solícito, me dijo que, si además de la caña, hacía una primitiva, lo que acepté. Al darme el cambio y el resguardo, me dijo "valorar lo que se tiene, a veces ganar es perder". Gracias, respondí sin entender.
A la mañana siguiente la calle estaba alborotada, había un acertante en el barrio y un SMS entraba en mi móvil: "¡Accidente! Ha fallecido tu esposa".