AHORA O NUNCA
CHIQUI, 62, Ponferrada León
Quizá pudiéramos esperar a mañana. Así toda una vida. Me prometió que si me casaba con él, me llevaba a Nueva York. Sí, me casé, pero nunca cruzamos el charco. Sólo el que está enfrente a la puerta de la oficina. Le digo:
"Las cosas no se dejan para mañana ". Algo asoma en el bolsillo de su traje. ¡Dos billetes para Nueva York! ¿Querrá que vayamos juntitos ? Susurrando al oído con ternura le digo:
"El destino se cruza una vez en la vida. Ahora de cuerpo presente, amor mío, espérame en el más allá mucho tiempo".
"Las cosas no se dejan para mañana ". Algo asoma en el bolsillo de su traje. ¡Dos billetes para Nueva York! ¿Querrá que vayamos juntitos ? Susurrando al oído con ternura le digo:
"El destino se cruza una vez en la vida. Ahora de cuerpo presente, amor mío, espérame en el más allá mucho tiempo".