CAST / GAL

No quiero ser gente
Alberto, 56, A Coruña

Nadie se dio cuenta.
Salió de casa a la misma hora, recorrió las mismas calles y saludó a las mismas personas. Todo parecía igual.
Pero mientras caminaba, una frase aparecía en su cabeza.
- No quiero ser gente.
Analizaba lo que significaba y cada vez estaba más segura. Estaba cansada de ser una más. Repetir opiniones que no sentía, reír porque tocaba hacerlo o vivir pendiente de encajar. Estaba cansada de esa versión cómoda para los demás.
Ese día decidió dejar de hacerlo.
Nadie se dio cuenta. Nadie salvo ella.
Y por primera vez en mucho tiempo, eso fue suficiente.
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