CAST / GAL

YA ES LA HORA.
Antonia, 57, Valladolid

Hasta ahora aquel túnel oscuro era desconocido para ella, pero por cosas del destino se veía abogaca a atravesarlo, a base de empujones y gritos que se oían al otro lado.
Al final se veía una luz brillante aunque algo borrosa para sus ojos aún inmaduros. En realidad, no sabía muy bien cómo había llegado hasta esa incómoda situación porque era evidente que ella vivía muy cómoda en su pequeño apartamento sin vistas, pero suyo al fin y al cabo, tenía suficiente comida, una pequeña piscina y un silencio acogedor.
Pero la hora de nacer había llegado, el mundo esperaba.
Compartir: