Allí no vive nadie
Sarah, 20, A Coruña
Algún día volveré a esa ciudad donde una vez estuvo mi casa, aunque nunca fue mi hogar. Recorreré sus calles guiándome solo por recuerdos borrosos hasta llegar a una puerta cuya llave ya no tengo. Sus habitantes habrán desaparecido y sus muros ya no me protegerán, sino que me dejarán fuera. Me iré, como entonces, con la certeza de que aquel lugar no era mi hogar y con el temor de descubrir que, quizá, nunca lo fue.