CAST / GAL

Insuficiente
Antía, 22, Vigo

Siempre creí que nada de lo que hacía sería suficiente.
Crecí arrastrando ese sentimiento, reduciendo mi valor a lo que hacía por el resto, con la ansiedad y la angustia como compañeras.
Sin embargo, aprendí a convivir con ellas en lugar de solo sobrevivir.
La vida transcurre entre incertidumbres y cambios y el mío llegó al encontrar la paz en las pequeñas cosas.
Comprendí que mi valor nunca residió en complacer a nadie, solo estaba enmascarado por mis pensamientos.
Dejé de luchar contra ellos y me atreví, por fin, a ser suficiente para mí misma.
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