Nuevas coordenadas
Mery, 34, Vigo
"No vueles. El mundo está lleno de peligros",
me solía decir.
Y, de tanto escucharle,
me quedé sin alas
y sin mundo.
O eso me creía yo...
Un buen día decidí
cambiar el rumbo de mi destino:
cerrar la puerta,
abrir una ventana
y saltar
(a lo más alto
o contra el suelo...
pero lejos).
Desde entonces,
la vida es a todo color
y mis alas
cada vez más grandes.
me solía decir.
Y, de tanto escucharle,
me quedé sin alas
y sin mundo.
O eso me creía yo...
Un buen día decidí
cambiar el rumbo de mi destino:
cerrar la puerta,
abrir una ventana
y saltar
(a lo más alto
o contra el suelo...
pero lejos).
Desde entonces,
la vida es a todo color
y mis alas
cada vez más grandes.