Atrapar el viento
Pablo Reyes Castell, 44, Cunit
Caprichoso, voluble, el viento. Inútil tratar de atraparlo; valioso, aprender de él. Porque si te golpea de lado, lejos de desestabilizarte, te enseña a modificar la perspectiva de tu mirada. Si sopla desde atrás, empujándote, se transfigura en impulso para hacerte avanzar en la dirección que quieres. Y si viene de cara, más que frenarte, te está incitando a disfrutar de los aromas que trae. Así es el viento: siempre cambiante, llevándose lo que nunca nos ha pertenecido; dejándonos impresa la huella del devenir de la vida. Inútil tratar de atraparlo; valioso, dejarse mecer por él. Hasta que nos evaporemos.