CAST / GAL

El Hilo Escarlata
MPG, 32, Salamanca

En la estación, Clara corría, huyendo de un amor roto. Un viento arrastró su pañuelo rojo a los pies de Diego, un soñador perdido. Al devolvérselo, sus miradas se entrelazaron como hilos invisibles. “El destino nos une”, susurró él. Clara sonrió, recordando a su abuela: “Lo escrito se cumple”. Subieron al tren equivocado, pero perfecto para sus almas. Años después, en un hogar lleno de risas, supieron que aquel pañuelo no fue casualidad, sino el primer nudo de su eternidad compartida.
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