Historias de estrellas
Ness, 21, Vigo
Dijiste que no creías en el destino, pero aquí estás, respondiendo a él. Tomé tu mano y te dejaste llevar por mí. Ahora que te suelto, vuelves y tomas la mía, esforzándote por no creer en el destino. Sé que tú lo ves, al igual que yo.
¿Por qué nos empeñamos en seguir, aun sabiendo que el hilo rojo apunta en direcciones opuestas? En esta solitaria primavera suelto tu mano solo para verte correr hacia tu alma gemela. Bajo las flores de cerezo, me despido de la hermosa historia que fuimos, aunque ahora sea solo polvo de estrellas.
¿Por qué nos empeñamos en seguir, aun sabiendo que el hilo rojo apunta en direcciones opuestas? En esta solitaria primavera suelto tu mano solo para verte correr hacia tu alma gemela. Bajo las flores de cerezo, me despido de la hermosa historia que fuimos, aunque ahora sea solo polvo de estrellas.