Cuida de tu destino
Gonzalo, 63, Medina de Rioseco
Despues de semanas, el dolor por su pérdida, no remitía. Todos los proyectos, los deseos, los anhelos habían sido borrados de un golpe certero. Era consciente de que la tristeza es como el polvo que cubre todo el espacio. En el dormitorio que compartíamos de nuestra vivienda, en su lado de la cama, estaba la mesilla, abrí el cajón. Dentro solo había un sobre cerrado y dentro un papel doblado, donde estaba escrito: "Cuida de tu destino".