MUESTRA GRATUITA
RAÚL, 48, Zaragoza
La anciana se sentaba junto a la entrada. Conoce tu destino, rezaba el cartel. Y como prueba de su habilidad, era capaz de adivinar lo que ibas a comprar. Yo estaba fascinada, pero padre aseguraba que se trataba únicamente de lógica. El deportista elegirá siempre productos sanos. El obeso, por su parte, buscará comida ultra procesada. Además de echar un ojo a la lista de la compra. Para cerciorarme, una mañana acudí sola al supermercado sin saber lo que iba a adquirir. Pañuelos de papel, me espetó con profunda ternura. Entonces recibí la fatídica llamada de teléfono.