El río fluye para continuar siendo un río
Jacobo, 54, Las Rozas (Madrid)
Todo lo que existe está en permanente cambio. Una flor nace, florece, se marchita, y vuelve a empezar. Una idea viene y luego se va como una nube. El amor aparece, crece, y cambia en cada instante. Abrazar el cambio es abrazar la vida. Todo es y luego deja de ser. El agua que lleva el río nunca es el mismo. El río fluye para continuar siendo un río. Una niña juega en un columpio, se convierte en una mujer enamorada, en una madre protectora, en una abuela sabia y feliz. Todas son una misma persona y también otra.