CAST / GAL

Camino inevitable
Amaia Meléndez, 30, San Martín de Unx

Cada mañana, el destino la esperaba en la puerta del supermercado. No sabía quién era, ni qué buscaba, pero cada encuentro cambiaba su camino. A veces sonrió, otras se marchó sin mirar atrás. Pero el destino no se cansa; sigue llamando, persistente, hasta que finalmente entendió: no hay azar, solo caminos que el alma elige recorrer.
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