CAST / GAL

LA SOMBRA DE LA MUERTE
SILVIA, 46, A CORUÑA

La brisa expande la fragancia de lirios. Contemplo compungida la soledad del cementerio, rota por una sola presencia. Su cuerpo convulsionado por el llanto. Sus lágrimas avivan las mías. Mi piel supura tristeza. Mi mente se inunda de recuerdos sobre ti, de nuestro amor de juventud, del reencuentro, nuestra reciente boda. El destino quebró esta unión, impidió que conocieras al pequeño ser que llevo dentro. Acaricio mi vientre, desolada. La providencia firmó nuestra sentencia de muerte el desventurado día que el coche del joven ebrio me arrolló. Esta fatalidad nos separó. ¡Amor, cómo duele verte llorar sobre mi tumba!
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