Un nuevo principio
Conchi Amado, 66, Madrid
Sentía el suelo retumbar bajo sus pies y un hormigueo en los dedos.
Presentía que se acercaba el final. Se movió lentamente y se quedó parado a la orilla del mar, el olor a sal se coló por sus huesos mientras una lágrima recorría los surcos que el tiempo había dejado marcados en su cara. Dejó que cayera rodando dejando un rastro acuoso tras ella.
Sin duda, era el final. Sonrió. Sabía que ese final no era más que el principio de una nueva etapa que le acercaba un poco más a su destino.
Presentía que se acercaba el final. Se movió lentamente y se quedó parado a la orilla del mar, el olor a sal se coló por sus huesos mientras una lágrima recorría los surcos que el tiempo había dejado marcados en su cara. Dejó que cayera rodando dejando un rastro acuoso tras ella.
Sin duda, era el final. Sonrió. Sabía que ese final no era más que el principio de una nueva etapa que le acercaba un poco más a su destino.