Batirse en duelo
Lucía Jares, 52, A CORUÑA
A por ellos. Así empuñó el arma, levantándolo contra todo ser inoportuno. Y mientras empujaba, dándose cabezazos como un burro, repitiéndose sin cesar que eran pocos y cobardes, vio a otros muchos valientes, igual de temerarios que él, que se peleaban del mismo modo. Eso lo desarmó del todo.
Dejó de batirse en duelo, ante lo más obvio e inoportuno que resulta suponer que el otro es más o menos que uno.
Dejó de batirse en duelo, ante lo más obvio e inoportuno que resulta suponer que el otro es más o menos que uno.