CAST / GAL

ALBEDRÍO
JL VECILLA, 64, A CORUÑA

El relojero observaba la noche oscura, como desde siempre, mientras creaba anotaciones en aquel libro de contabilidad, donde se acumulaban infinitas cifras en un aparente desorden.

A lo lejos, a los seres humanos les complacía cada vez más que su fatalidad les fuera traducida a cifras y porcentajes. Se sentían satisfechos dedicando todos sus esfuerzos a cerciorarse de no formar parte del grupo menos afortunado, persiguiendo ansiosamente cualquier éxito momentáneo. Sin que casi ninguno supiera que su destino ya estaba registrado en aquel libro.
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