Aquello que no elegí
Sonsoles, 42, Avila
De la noche a la mañana todo su mundo se derrumbó. Había perdido su hogar, sus rutinas y a aquellos en quienes confiaba. Al principio le aterraba tener que cambiarlo todo, pero hizo frente a sus temores y dio un paso adelante. Empezó de cero: se trasladó, buscó un nuevo trabajo y se esforzó en encontrar nuevas amistades. Pasado el tiempo apreció todo aquello que había conseguido. Se sentía orgullosa y había logrado más de lo que jamás hubiera pensado. Se dio cuenta de que con el cambio que, en principio, tanto miedo le dio, había comenzado su verdadera vida.