CAST / GAL

El ancla
Luz María, 65, Narón

¿Cuándo he empezado a dejar de sostener para empezar a ser sostenida?
Hay cambios que se ven venir, de bebé a niña, a adolescente, a mujer adulta, a mamá de tus nietos...
Tu hija evoluciona, se transforma. Tú con ella.
Pero de alguna manera seguías siendo el cuidado, el ancla.
Ahora, el barquito que amarrabas considera que la cadena tiene herrumbre, el anclaje ha perdido agarre. Tu propia identidad cuestionada. Estupor, dolor.
Queda pensar que, como las anclas de los museos, es hora de lucir renovada y brillante, agradeciendo el cariño de quienes cuidan tu acabado. Siempre serás el ancla.
Compartir: