Decisiones
Luna, 31, Oleiros
Decidió tomar el toro por los cuernos. Y encima de ese toro venían todas las preocupaciones de su vida en ese momento. La familia, el futuro, las relaciones. Hacía bastante tiempo que no tomaba una desición tan importante, pero ahí estaba, ya en la oficina de la doctora. Era eso o vivir para siempre en la depresión. Después del desahogo más honesto que pudo tener con la terapeuta, el toro se esfumó junto con la pena. Ahora el horizonte se extendía. Ahora podía sentirse bien con su futuro. De su destino. Ahora como "ella" y no como "él".