CAST / GAL

La carrerista
Aurora Liliana, 74, Vigo

Había sido carrerista y por tener casi noventa no iba a rendirse. Fernando, su andador, se había vuelto torpón y, últimamente, quedaba atrapado entre las puertas del ascensor; eso no impedía que Doña Engracia le animase: “A ver Fernando, ese poquito a pie y ese poquito andando”, ante la mirada cómplice de los residentes antiguos que bajábamos y la sorprendida de los recientes. Sabíamos lo que seguiría. Ella saldría apresuradamente para llegar la primera al Gadis para fastidio del nuevo vecino de su misma planta, cincuenta años más joven. Gané otra vez, decía divertida guiñándonos un ojo.
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