CAST / GAL

El latido invisible
Marterrae, 52, Vigo

El capullo de seda se rompió. La mariposa extendió sus alas y voló libre, celebrando su metamorfosis. Abajo, en el suelo del bosque, su vieja oruga la miraba con envidia, atrapada en el eterno bucle del tiempo. El bosque cambió tres veces de estación en un parpadeo. Las hojas verdes se vistieron de fuego, cayeron y la nieve lo cubrió todo. Cuando el sol volvió a calentar, la oruga ya no estaba. En su lugar, un brote verde rompía la tierra. Nada se destruye. El paisaje solo ensayaba su próximo disfraz.
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