CAST / GAL

El abismo
Gloria, 78, Madrid

El sismógrafo no lo detectó. El terremoto ocurrió en la pantalla del móvil una mañana cualquiera de martes. Basto escuchar aquel frío mensaje de WhatsApp para que su mundo de 60 años se partiera en dos. El salón, sus planes de jubilación y la confianza cayeron en una grieta de abismo insalvable.
Ella cruzó la puerta con las maletas. El se quedó sentado en el sofá escuchando el vacio del abismo. Sin billete de vuelta, ella respiró hondo y respiro ante su nueva vida.
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