CAST / GAL

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Cleo Tata, 35, Lugo

Despertador. Ojos abiertos. Luz. Agua en la cara. Ropa. Maletas listas. Puerta. Atrás, todo vacío. No queda nada. No queda tiempo. Corre. Tren. Aeropuerto. Y en mitad de la vorágine, la nada. ¿Cómo es posible que, rodeada por el mundo entero, sea la soledad su única acompañante? Aún en tierra, se siente una funambulista en mitad de su hazaña más peligrosa. Como decía Gardel en aquel tango, sentía miedo del pasado que volvía a enfrentarse con su vida. Apenas unos metros la separaban de un nuevo comienzo.
Piensa. Cae una lágrima. Avanza. Enseña el billete. Se sienta. Vuela. Vuela libre.
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