CAST / GAL

La Luz del Alma
Decorode, 57, Madrid

Vio la luz por primera vez, entre el encanto de los verdes valles y las sombras de empinados montes. Después, disfrutaba del olor del heno, del cálido tacto de los animales de granja, de ver al firmamento retirar sus ropas blancas y mostrar su infinita desnudez añil.
Pronto conoció, también, los sinsabores del
incomprensible desdén, del rechazo y la frustración. Sin rendirse, inspirado por las bellezas de su entorno, optó por seguir la misma luz brillante que lo iluminó al nacer;
una creciente luz, que le daba fuerzas ante la
adversidad y lo movía a dar lo mejor de sí.
Compartir: